Bienvenidos a mi pueblo...

Contador de visitas


Estadisticas web

21 marzo 2013


Procrastinaron.

La desconocida se sentó junto al desconocido en el colectivo. Aunque cada uno en su mundo, se radiografiaron sin mirarse ni tocarse, con solo oírse las respiraciones. La ansiedad comenzó a inundar el aire mientras el colectivo marchaba apurado y el tiempo, desenfrenado. Nadie se animaba a dar el primer paso. "¿Será ella?" se preguntaba él mirando desentendido por la ventanilla. "¿Y si le pregunto?" se indagaba ella sumida en la música de sus auriculares. Se bajaron en la misma parada y compartieron una cuadra el mismo camino hasta la bifurcación. “Capaz era ella”, susurró él, un tanto desganado aunque sin detenerse. “Mirá si era”, pensó ella, agachando la cabeza y apretando el paso. Ambos intuyeron lo mismo, que quizás nunca más se volverían a ver. Y aún a sabiendas de que la duda les carcomería la cabeza algún tiempo, se resignaron a seguir buscando, esperando, al amor de sus vidas un tiempo más. No es tan grande el mundo ni tan corta la vida como para no volver a cruzarse un día de estos, se esperanzaron, pero la reacción puede que vuelva a ser la misma, haragana y postergativa. “Ojalá no haya sido”, imploró cada uno por su lado; hasta cuándo si no, si sí. Ojalá.


© 2013 DIEGO PETRUSZYNSKI

28 febrero 2013

SI ALCANZA, PARA MÍ.

Una niña mujer, de esas que hay tantas tristemente, se acercó a la reja del kiosco y apoyó sus delgados brazos en ella. Dos clientes la precedían y el kiosquero, risueño como siempre, conversaba efusivamente mientras atendía a uno de ellos. La niña mujer aguardó con la mirada perdida entre el colorido del anaquel de golosinas. De baja estatura, quizás porque todavía no había terminado de crecer, de contextura débil, vestía un pantaloncillo azul muy corto, una musculosa de hilo anaranjada también muy corta, sandalias plateadas con tímidos tacos. El pelo, trenzado, renegrido, y su piel tenía el extraño brillo y tonalidad del bronce añejo. Un par de aros de esos que se exhiben en mantas sobre la peatonal le adornaban las orejas. El kiosquero se acercó a la reja a entregar el pedido a uno de los clientes, ambos vociferaban en clave cómplice, carcajadas de por medio. La mujer del kiosquero apareció por el fondo a un costado y se dispuso a atender al segundo cliente mientras el kiosquero se despidió del primero y aún con la sonrisa estampada en el rostro viró hacia la niña. De reojo, observó que ella apretaba un puñado de monedas en su mano derecha, y con el tono festivo que todavía le quedaba de la conversación anterior le preguntó: “¿Sí, qué va a llevar señorita?”. La niña apenas alzó la mirada, extendió el brazo pasándole las monedas y susurró: “Tres pañales por favor”. De inmediato el rostro del kiosquero mutó, como si el pedido de la niña hubiera sido una palada de culpa sobre su sonrisa. “Cómo no”, le respondió ya más serio y giró la palma de su mano hacia arriba para que la niña le deposite las monedas. Se volteó hacia el fondo del kiosco para buscar el pedido, apenas dio dos pasos y la niña agregó: “Y un cigarrillo, si alcanza”. El tranco del kiosquero se sacudió, como si un mazaso le hubiera alcanzado la nuca; no lo tumbó sólo porque el kiosquero tiene una contextura importante, de cuerpo y de espíritu; pero sintió el golpe. Asintió con la cabeza mientras continuó hacia el estante de los pañalaes, tomó tres, giró hacia el mostrador donde estaban los cigarrillos y tomó dos. No contó las monedas, no quería saber cuánto había, aunque no parecían ser tantas sentía cómo le pesaban más de lo habitual en la mano. Embolsó los pañales y volvió hacia la reja. “Aquí tiene señorita”, le dijo mientras hacía pasar la bolsa por entre los barrotes y le pasaba los dos cigarrillos con la otra mano. La niña agradeció igual de tímida y sin levantar la mirada salió con cierto apuro perdiéndose en la oscuridad de la vereda mal iluminada. El kiosquero miró a su mujer, parpadeó cansino ambos ojos en un discreto gesto y ella apenas levantó el mentón con igual discreción, asintiendo. Él se fue hacia el fondo a un costado y salió por la misma puerta por donde había entrado su mujer. Metió la mano en el bolsillo de su camisa, sacudió un paquete de cigarrillos y extrajo uno. Tomó el encendedor del bolsillo de su pantalón y lo acercó al rostro, pero se detuvo. “Tres pañales”, susurró con el cigarrillo entre los labios y chispeó el encendedor: “...Y un cigarrillo”, agregó, y ya no tuvo coraje de encenderlo.


*Experiencia barrio, Corrientes Capital.

© 2013 DIEGO PETRUSZYNSKI

17 enero 2013

Más producciones audiovisuales del grupo Yo Alvearense, realizadas íntegramente en Alvear.

Espero que disfruten y están todos invitados para febrero a la gran fiesta de los 150 años! Saludos

Pies (Alvear - Corrientes)

Manos (Alvear - Corrientes)


© 2013 DIEGO PETRUSZYNSKI

06 enero 2013

Micro documental sobre el artesano alvearense Justino "Tita" Sánchez.Video realizado por el grupo de fomento Yo Alvearense




© 2013 DIEGO PETRUSZYNSKI

23 diciembre 2012

Ya se acerca el Festival Nacional del Bandoneón en Alvear, tierra del Patriarca Isaco Abitbol.

Están todos invitados!!

https://www.facebook.com/FestivalNacionalDelBandoneon



© 2012 DIEGO PETRUSZYNSKI

22 octubre 2012

Soy de alla (Chamame)

Soy de allá. 
Chamamé de Iván Romero Souza, alvearense, poeta, escritor y sociólogo (en ese orden de títulos). Interpretado Iván Romero Villamayor y Mariano Real Salas, y cantado por Alexandra Vega.
Imágenes: recopilación de videos de Yo.
Disfruten!



© 2012 DIEGO PETRUSZYNSKI

25 agosto 2012

Festival Nacional del Bandoneón

¡Se viene el Festival Nacional del Bandoneón!

Un grupo de alvearenses, entre ellos muchos jóvenes, están organizando el 1º Festival Nacional del Bandoneón, que se hará junto al 9º Festival del Patriarca, en honor a Isaco Abitbol.

Para el 4 y 5 de enero, están todos invitados a participar y a ayudar en la organización. ¿Cómo? Difundiendo esta megafiesta para los alvearenses, para el país y la región.




En Facebook, a través de la página oficial del evento https://www.facebook.com/FestivalNacionalDelBandoneon pueden darle su "me gusta" y compartir este evento que tiene que promocionarse alrededor del mundo.

El Concejo Deliberante de Alvear ya lo declaró de interés y en la Legislatura de Corrientes ya tiene media sanción el proyecto para declararlo fiesta provincial. Pero las ganas van mucho más allá, y la idea es declararlo Festival Nacional, y está todo en camino.

Compartan y difundan, por el bandoneón, por Isaco y por Alvear..!! ¡Wiiiiiiipiuuuurrr!

© 2012 DIEGO PETRUSZYNSKI

Seguidores