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Mira que en febrero ya había aprobado el Concejo Delirante ese, como
le decimos, para que en marzo ya esté todo señalizado y andemos todos
para el mismo lado... ¿Que está caro el asunto? ¿Qué, no se animan a
largar sin arreglar bien las calles de los costados? ¿Que si no
dejamos bien linda la General Paz, con cordón cuneta y todos los
chiches, no podemos hacer sólo entrada la Isaco Abitbol todavía? ¿Y
que con la San Martín y la Hermanos Gomes pasa lo mismo?
¡Pero por favor che! ¡Si el otro señor que estaba antes, una y dos y a
cualquier cosa más o menos copetuda, ya en seguida le encajaba una
inauguración! ¿O me va a decir que no era así? Esos tiempos... Porque
aladelta", él ahí de una nomás ya estaba mandando a hacer el cartelón
bien grande pronto, que diga "Aeropuerto Alvear", "único en la zona", y
dale que va, ya está hecho ya.
Pero qué es eso de que la primera capa de cemento de la pista está
húmeda, que el galpón tiene piso de tierra, etc., etc.... Eso es lo
que le iban a decir seguro, porque son así. ¡Ah no! Pero uno que yo sé
ya tenía la excusa para la inauguración, y ahí sí, agarraba un día y
le encajaba asado, locro, empanada, chocolate para la gurisada, y
¡meta chamamé nomás! Porque es del pueblo pué...
Y si te descuidás, esa era la pre-inauguración nomás, porque cuando el
cemento se secó, ¡otra vez! Invitaba algún funcionario, el que raye
mismo porque a veces no le daban mucha bola los graúdos, algún tío
viejo como suelen decir, y se largaba el asado con cuero ya esta
vuelta, locro, empanada, guiso de pollo, vino más bueno, ¡y chamamé y
sapucáy nomás! Punta, taco, punta, taco. ¡Y chaque que ya un pavote
quiso pelar el tramontina viejo errumbrado de él y se quiso hacer del
loco! Encajale unos porrazos nomás que ya se va a calmar y va a
encontrar alguna guaina para que le siga el tranco. Y taco, suela,
punta, suela, taco, y ya se puso más cariñoso pué el bailongo, está
queriendo entrar la tardecita.
Pero eso era inauguración, ¡eso era obra pública y no pavada! No como
ahora, este señor, que parece que hasta que no esté todo prolijito no
quiere decir que está hecho, ¡pero por favor! Si fijate que en su
primer campaña allá por el 2005, hasta una costanera había dicho que
iba a hacer! ¡Pero qué no me voy a acordar! Yo era medio gurisito
todavía pero ya andaba medio que hinchando las bolas guaú con esos
asuntos. Me acuerdo bien, después cuando en la tele, en el programa
del maestro (¡pero patente me acuerdo!) el otro candidato, el hijo del
que te conté, le preguntó, bien perdido la cara de él: "¿Y cómo mismo
es que pensás hacer una costanera?". "Mató punto" diría Cococho ¡Quedó
todo sin asunto tu pollo! Y empezó con que no, que lo que él decía era
para hacer de vuelta un caminito cué, que había antes allá por Los
Plátanos, en la zona del puerto, donde desemboca el callejón más o
menos. Porque antes antes, según, ahí había un caminito que se podía
entrar con el auto y pegar una vuelta con la candidata, y qué se yo.
Pero por las dudas eso ya iba a ser "la costanera"; y sí, total los
del otro lado del Aguapey hicieron una cosa medio así nomás también,
ahora hace poco, y quedó que ni quedó eso, por demás especial para dar
la vuelta del perro que le dicen, ni que sea, pero lindito y todo.
Ahora, volviendo a lo de mi pueblo, de esa parece que nadie se acordó
en esta última campaña que ganó de vuelta este mozo, porque ni nadie
que le fue a reclamar por la dichosa costanera, creo. Pero quién sabe,
por ahí está todavía en los planes, y él no quiere inaugurar hasta que
no se termine todo (o no se empiece).
Qué aparato esta gente che. Pensar que a veces dicen que son todos lo
mismo, todos igualitos. A la legua se nota que ni ahí, nada que ver,
¿no ven que hay algunos que son más lentos para hablar y otros que son
más cabezones...?
Y bueh... ¿Saben qué es lo más lindo de contar todo esto? Que los que
somos del pueblo sabemos qué es lo que es. Porque si viene otro de
otro lado, ni va a saber qué es lo que estamos hablando. Y al final
entonces, podemos decir con todas las letras que Alvear, ¡es más único
que no se qué! Qué lindo que es mi pueblo che... En serio... ¿Más vale
que vos también decís lo mismo, no? Jejeje...!
Gracias por pasar che, hasta la próxima.
21 mayo 2010
Uff, largo tiempo sin un texto. Ocupado che, con ocupaciones. Excusas vanas, perdón...
Hace rato que quería plasmar algo sobre el cumpleaños de mi país, y no me salía nada. Espero que esto que me está saliendo, al menos, no sea tan malo.
Releía hace poco algunas publicaciones anteriores, y me quedé un rato en aquella que escribí luego de la “célebre” carta a
En ocasión del 199 aniversario de la gesta de Mayo, recuerdo que en los anuncios de los preparativos para el Bicentenario, Canal 7,
En fin, fue algo dificultoso acostumbrarme a ponerme la escarapela todos los días, a no dejarla en la otra remera, campera o buzo, pero con el tiempo me acostumbré. Y cada vez que me preguntaban: “¿Por qué llevás la escarapela?”; yo les respondía: “por el bicentenario”, e introducía una breve explicación de la propuesta a la que me había afiliado, de llevarla hasta la víspera del 2011. Hace poco más de un mes perdí mi escarapela, no se adónde quedó o adónde se me cayó, no la encontré. Era un pin, celeste y blanco, muy original y práctico a la vez. Y no me invadió la desesperación de ponérmela a la mañana temprano, y a decir verdad, la busqué poco; no sé por qué. Luego me compré una de cinta, redondita, y al final la usé poco en ese tiempo, hasta que el 18 (comienzo de la semana de mayo), sentí otra vez la necesidad de usarla. Sin embargo, ese día temprano también me había olvidado de ponérmela, por lo que, cuando llegué a la facultad, me serví de una de las que repartía el Centro de Estudiantes. Y mis compañeros también hicieron lo mismo, y sacaron varias, y uno hasta me dijo “soy más patriota que vos porque tengo más escarapelas”; y un frío gélido me recorrió la columna. Era un juego; celeste y blanco, un juego.
Todo esto me lleva a hacerme una serie de preguntas, como por ejemplo, ¿cuándo dejamos de importarnos por lo que somos? ¿Por qué ya no le damos bolilla a nuestros símbolos? Si no fuera por las publicidades de la temporada mundialista, ¿se podría decir que al argentino le gusta ser argentino? ¿Es tan estúpido decir que me gusta mi país? Decirlo todos los días, ser repetitivo, porque al fin y al cabo este país es lo que nos une, lo que nos identifica, nos cobija, permite que nos abracemos y nos digamos “hermanos”, no sólo entre nosotros, con nuestros países hermanos también, con Latinoamérica con quien queremos creer que compartimos un rebrote de fraternidad. “Ah no, pero a lo que tenemos que apuntar es a
Hace poco encontré en la casa de mi abuela unos diarios viejos, reliquias. Fechados en Posadas en 1933, son ejemplares de El Territorio, del por entonces territorio nacional de Misiones. Y en uno de ellos había la publicidad de una librería de la época -muy importante se ve- que anunciaba con la mejor retórica publicitaria de esos tiempos, que contaba con banderas de variados países para los festejos del 25 de mayo. ¡Banderas de otros países para festejar la fiesta patria! Misiones, sabrán, es prácticamente tierra de inmigrantes, y estos, festejaban
¿Cuántas veces se cumplen 200 años? Sí, ya sé, recontra archi conocida y obvia la pregunta... Permítanme reformular la cuestión, ¿Cuánto creen que dura festejar 200 años? Un refucilo en el cielo de la historia. Entonces me permito hacer otra pregunta ¿Qué tienen pensado hacer el día del Bicentenario? Bueno, supongamos que hay planes –creo que la mayoría tiene planes, y no todos relacionados precisamente con el fin de semana largo-, pero ¿y después de la fiesta?, el día 26 de mayo... ¿Seguirá existiendo
Qué pesada esa palabrita... “Patria”. ¿Tan mal suena? ¿Tanta vergüenza causa? Al igual que nuestros símbolos... ¿Por qué no se canta casi Aurora en el izamiento de la bandera de todas las escuelas? Y cuando me refiero a “no cantan”, quiero decir que no mueven los labios, no hacen el mínimo esfuerzo. Bueno, si Aurora no, pongamos otra, como Salve Argentina, que es quizás la más bella canción a
Tenemos el bicentenario que nos merecemos, oí decir por allí. ¿Yo me lo merezco? Qué soberbio preguntármelo. ¿Nos lo merecemos entonces? Es que creo que no, que no tenemos por qué merecérnoslo así, no tenemos por qué ser tan maleducados como para despreciar groseramente el origen de nuestra libertad, de nuestra autodeterminación, del derecho de acertar y de equivocarnos y de escribir nuestros propios manuales de historia. No se por qué tendríamos que merecer sentirnos disgustados por honrar a nuestros próceres, a nuestros padres, nuestros antepasados, a los que nos precedieron y nos dejaron esto, que no será lo más bonito del mundo –y eso dejemos que lo piense el resto del mundo-, pero es nuestro. Es nuestro pedacito de tierra en el que edificamos con nuestras propias manos nuestros valores, nuestra cultura, nuestra vida. No seamos desagradecidos, uno no elige donde nacer, uno tiene el privilegio, y eso conlleva derechos y deberes, indefectiblemente.
Qué cantidad de cosas lindas nos pasaron en estos 200 años, ¿no? Sí, pero cosas feas, muchísimas. Y siempre estas últimas tienen más tapa en los medios, que son el “primer borrador de la historia” hube leído en algún lado. ¿Tenemos motivos para sentirnos orgullosos de estos 200 años? ¿Del centenario por ejemplo? Bueno, las desigualdades sociales, la falta de libertades, la injusticia, el poder en manos de unos pocos, y todo eso que imperaba allá en ese lejano 1910. Sí, ya lo sabemos. Y para este Bicentenario, ¿cambiaron las cosas? ¡Puf! Un montón... Pero, oh casualidad, siguen habiendo muchos de los mismos males; mejor o peor atendidos, no dejan de ser males a erradicar. La vida siempre nos da nuevas oportunidades, no las dejemos pasar, no les carguemos más las mochilas a nuestros sucesores. Patear la piedra no es sólo retrasar el problema, es fundamentalmente retrasar la solución, más allá de que los problemas empeoran. Hoy tenemos las herramientas, los valores, las oportunidades de cambiar la historia, de dirigirnos al Tricentenario como un pueblo unido, fraterno, solidario y pujante, haciendo valer toda esa idea de progreso que caracterizó al primer centenario. ¿Tenemos las ganas para hacer todo lo que hay que hacer? Mmm... Ahí está el quid de la cuestión me parece. Esa falta de interés, esa pereza muchas veces disfrazada de falta de tiempo, falta de capacidad o de organización. “Vivamos el ahora, mañana quién sabe si seguiremos vivos”. ¿Y si seguimos vivos?
¿Qué nos queda por hacer entonces? ¿Por donde empezar? ¡Discutámoslo! Expongamos tesis, antítesis, y saquemos síntesis. Convenzamos con nuestros mejores argumentos al otro, y dejémonos convencer también porque nadie es dueño de la verdad absoluta, las verdades son colectivas, no surgen de la nada o de nadie, se construyen entre todos. Reaprendamos a hablar y a callar para escuchar, pero fundamentalmente aprendamos a comprender, intentemos comprender al menos, lo que nos decimos entre todos.
Cuestiones como el hambre, la indigencia, el desempleo y la pobreza, en un país preparado para alimentar a todo un continente. ¿Cómo pueden ser? “Quitémosle a los que tienen”. ¡No! Démosle a los que no tienen. Tenemos una Patagonia riquísima, con un suelo donde también se pueden producir todo tipo de productos, donde hay posibilidades no sólo de subsistir, sino también de crecer –sino fíjense los chilenos, los noruegos, los canadienses, con climas extremos también-; el frío no es excusa, sino recuerden a los primeros colonos que allí se asentaron o a los que poblaron el Chaco, Formosa, Misiones, Santiago y Santa Fe, que lucharon con cuanta enfermedad y contratiempo tropical les apareció, y a pesar de que lo siguen haciendo, viven, y pueden vivir mejor todavía.
¿Podemos proponernos dejar de lado la trampa de ganar elecciones haciendo campaña en un 10% del territorio nacional? Gobernante al que se le ocurra cambiar esto, ¿lo hará más allá del descenso de popularidad en la metrópoli? ¿Reubicaremos algún día a toda esa pobre gente que se va hipnotizada por las luces de la gran ciudad y termina viviendo en los basureros de la misma? No es necesario separarse de la gran ciudad y de “la provincia”, la justicia no tiene por qué implicar castigo, sedición, guerra civil, -Dios nos libre-. Creemos conciencia, de que esta tendencia “bicentenaria” puede cambiarse por algo mejor y más parejo.
¿Qué ritmo nacional escuchamos hoy en los boliches? ¿La cumbia, el reggaeton, el rock? No nos tiene que gustar sí o sí el folklore a todos, pero ¿Pensaron alguna vez qué difusión tienen los géneros argentinos en otros lugares del mundo? No sólo el Tango, que hasta en los entretiempos de los partidos de “Fútbol para Todos” se lo representa en los spots del gobierno como la música representativa del país. ¡Qué envidia me da a veces mirar
Y yendo a otras ramas de la cultura, ¿los dibujos animados? ¿las películas? ¿las series? ¿Cuáles son, por lo menos, argentinas? Una muy pequeña porción de la cual prácticamente toda es producida en
Yo tiro algunas propuestas, tiren ustedes las suyas al viento también, pero no a cualquier viento, tírenlas a un remolino, para que no se vayan tan fácil y queden dando vueltas hasta que se solucionen. Ojo, no dejo de reconocer que estas propuestas están profundamente contaminadas por mis ideales, no son para nada objetivas –y no es necesario que lo sean como para considerarse tratables-. Yo apelo a la reflexión, es mi intención bien intencionada, nada de inocencias. Y me encantaría que todos también podamos decir y dar a conocer nuestras propuestas, y poder discutirlas, mejorarlas, y descartarlas si se considera apropiado, pero por sobre todo lo que más me encantaría, es que las resultantes, se lleven a la práctica, y que sean para el bien de todos. Dijo una vez Eduardo Galeano (escritor uruguayo): “la utopía está en el horizonte. Caminamos dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá ¿Entonces, para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”. Yo le agregaría, para reforzar lo que vengo diciendo, que cada paso que damos, deja una huella. ¿De qué tamaño son nuestras huellas? Cabe preguntarse.
Un manifiesto nacionalista me resultó. ¿Nacionalista como Hitler, como Mussolini, como Fidel Castro o como George Bush? No, no es esa la intención; nacionalista como San Martín, Moreno, Belgrano. Y como Saavedra también, como Castelli y Liniers, como Juan José Paso y Carlos María de Alvear. Aquellos que fueron nacionalistas cuando todavía ni siquiera éramos Nación, y los que no lo fueron, porque recordemos que en aquellos tiempos todos eran patriotas pero no argentinos, sino hispanoamericanos meramente aun. Son aquellos que bien o mal, nos precedieron, y que con su indispensable presencia, a su modo, nos trillaron el camino que hoy recorremos sin más reparos en nuestro cómodo auto, atendiendo al equipo de música y al aire acondicionado quizás, sin mirar afuera, total, a mi no me gusta manejar, que siga el piloto automático.
Y quiero terminar con una frase de Belgrano, que, cuando la dijo en su lecho de muerte, le había impreso un significado triste, desalentador. Sin embargo hoy yo le quiero dar el significado que le daría un padre o una madre cuando se refiere a su hijo adolescente, que sufre, que padece, pero porque está pasando por una etapa de anarquía, de confusión, de crisis y caos, absolutamente necesaria para crecer y alcanzar la madurez. Belgrano dijo, hace 190 años casi: “¡Pobre Patria mía!”
Feliz Bicentenario de
15 marzo 2010
Y todo está mal. ¿Todo está mal?
Los niños no tienen valores; los adultos con sus ejemplos. Los medios,
las instituciones. La gente.
Robos, asaltos, estafas, traiciones, abusos.
Falta de respeto, violencia, mezquindad, indiferencia, pedantería.
Hambre, indigencia, incomprensión, prepotencia, sometimiento.
Oportunidades, perspectivas, ideas, proyectos, sueños, ánimos;
futuros: coartados.
¿Por qué? ¿Por quién? ¿No serás vos, o seré yo? ¿Serán ellos?
¿Qué es más importante? ¿Lo inmediato o lo trascendente? ¿Lo que pasa,
lo que pasó? ¿Y lo que pasará?
¿Quién tiene la culpa? ¿La familia? ¿La escuela? ¿La clase media? ¿La sociedad?
Generalmente, cuando no se sabe con certeza quién tiene la culpa, la
culpa es del Estado, ¿no?
¿Quién es el Estado Argentino? ¿El gobierno?
No este gobierno, ni el que pasó, ni el que vendrá; sí todos los
gobiernos: éste, el que pasó y el que vendrá.
¡Qué malos gobiernos! Argentinos.
Tenemos que decir todo lo que pasa. ¿O tenemos que escuchar?
¿Quién tiene la culpa? ¿Los argentinos? ¿Y qué hacemos al respecto?
200 años, hicimos tanto ya. ¿Nada sirve? La pregunta.
¿Y si hacemos algo más? Pero de verdad, por amor a la vida.
La vida que no es sólo la buena vida.
Que es trabajar, dar trabajo, hacer trabajar. Curar, curarse, hacer
curar. Educar, educarse, hacer educar.
Con eso ya se vive, y se vive bien.
Si no se tiene qué comer, si se está enfermo, si se es ignorante, ¿se vive?
Tenemos que observar todo lo que pasa. ¿O tenemos que movernos?
¿Te enojó? ¿Te dieron ganas de hacer algo? ¿Se te fueron las ganas?
¿Por qué esperar a que alguien más empiece? ¿Y si empezamos todos ya?
Yo, argentino. ¿Vos?
Comunicación Social – UNNE.
12 febrero 2010
06 febrero 2010
Aprovecho también al director de este sitio por publicar mi nota.
Telecom: te sigo esperando...
© 2010 DIEGO PETRUSZYNSKI
27 enero 2010
Así es, ahora desde cualquier rincón del planeta ningún alvearense con conexión a internet podrá sentirse solo o "desconectado".
Los emprendimientos de los que les hablo son http://www.ciudadalvear.com.ar (de carácter privado llevado adelante por José Piedrafita, un alvearense por opción y adopción), y la segunda es http://www.alvearnoticias.com.ar (desarrollada por un alvearense en el exilio, Esteban Seleme, y actualizada por el concejal Juan Carlos Riquelme).
A primera instancia, a pesar de algunos detalles de ortografía y gramática, ambas son empresas de alto nivel, a la altura de las necesidades y expectativas de los ciudadanos, tanto los residentes como los que militan su amor al terruño natal diseminados por cuanta extensión de la Patria exista. Se suele decir que en cada pueblo de nuestro país al que se llega, si no hay algún alvearense residiendo, seguramente alguno ya lo hizo, o al menos hay referencia de un amigo, pariente o conocido de algún compoblano nuestro. Es decir, si no es gol, pega en el palo...
Realmente me llena de emoción comprobar que hay vecinos que se aventuraron por fin a la difusión seria y profesional de nuestra ciudad en el Ciberespacio. Aunque también esto me lleva a recordar el trunco proyecto de la web municipal, cuyo dominio aún en actividad es http://www.alvear.gov.ar y que, lamentablemente, no cuenta con más que con una animación del escudo oficial rotando. Quizás con el ímpetu expuesto por estas dos nuevas webs, la Municipalidad se entusiasme para reflotar su sitio, lo cual añadiría un detalle más de prestigio a nuestra imagen en la red.
Especialmente quiero destacar el espíritu emprendedor de los encargados de estos sitios, que remando muchas veces contra la espesa corriente del conformismo o el desánimo que, aunque indirecta y discretamente, muchas veces se siente pesar sobre nuestra sociedad, llevan adelante sus responsabilidad con gran compromiso y calidad. Me agrada pensar que acá no hablamos de ánimos de lucro, no hablamos de expectativas por un reconocimiento personal, ni mucho menos de difamaciones o algo por el estilo. Estos emprendimientos reflejan, a mi entender, las ansias de progreso que se están despavilando en nuestra comunidad.
Alvear tiene un gran libro dorado con largos kilómetros de páginas en blanco, en el cual su historia no la escriben ni los gobiernos, ni los correntinos, ni los argentinos, sino que la pluma está en manos de los propios alvearenses, estamos creando nuestra historia. No hay nadie más que nosotors con el deber y la oportunidad de hacer día a día más grande nuestro solar amado.
¿Por qué les hablo de esto como parte del progreso alvearense? Porque con solo hechar un vistazo a lo que nos viene sucediendo en estos últimos años, avances, en multiples ámbitos, cambios y mejoras, veremos que nuestro pueblo "está viviendo tiempos interesantes", como oí decir a un filósofo en la tele. Obviamente que todo esto también deja amplias lagunas, que quizás por no prevenir, no imaginar o no saber manejar o escuchar, se van formando a la vista de todos. Es, asimismo, resposabilidad de todos no hacerlas sólo notar, sino que también colaborar, previniendo, imaginando y fundamentalmente participando en las acciones que nos involucran a todos, y no eludirlas para deshacerse así de la responsabilidad que conllevaría un eventual fracaso. También se aplica a quienes aspiran a intentar y decidir en solitario, para evitar compartir los laureles. Todo eso no solo es cobardía y bajeza, sino que es actitud propia de los canallas. Y además, todo este proceso creo que está muy pronto a encontrar su mejor momento, pues, quizás algunos aún no se han percatado, pero estamos a poco más de tres años para celebrar los 150 febreros del nacimiento de nuestra comunidad, momento ideal para renovar nuestros votos de compromiso para con ella, es decir, para con nosotros mismos.
Un gran futuro le deseo a estos sitios y también a los que vendrán, como uno del que me enteré su inminente salida, cuyo título al parecer será alvear.net, y más tarde merecerá mi atención. Y como frutilla del postre, les dejo http://www.fmaguapey.blogspot.com la primer radio alvearense en transmitir en vivo via internet, y con las mejores imágenes de la movida local.
La única condición que les exijo, si me lo permiten, a toda la comunidad, es que sin diferenciación entre oficialistas u opositores, jóvenes o viejos, crotos o chetos, pujemos todos para el mismo lado, el lado de Alvear. Es decir, atendamos la opinión del vecino con prudencia y sin negación absoluta, aprendamos a aprender, criticar y escuchar de forma constructiva y no destructiva, sin envidias, rencores, o subestimando el orígen.
Un abrazo a todos, gracias por pasar.
BlackBerry® de Personal, tu mundo en tus manos.
21 enero 2010
Muy a mi pesar, tengo que decirles que debo coincidir con una de sus decisiones, en este caso la llevada a cabo contra la empresa Telecom.
Digo muy a mi pesar, básicamente por dos motivos: el primero, que pese a reconocer muy buenas medidas tomadas o al menos ideadas a lo largo de esta sucesión matrimonial de mandatos, sinceramente, me invade un destello de vergüenza al afirmar que los apoyo en algo; en segundo lugar, a pesar nuevamente de que considero turbios los motivos por los cuales se ensañan con esta empresa, lo que hoy me moviliza es el rencor, el odio, y la sed de venganza. Es decir, me han colonizado con sus formas, al igual que a toda la nación; su plan sistemático de desmembramiento social realmente surge efecto.
¿Por qué digo que me moviliza el rencor y la venganza? Porque esta susodicha multinacional, que con el precepto estatal noventista de defender la competencia, tiene asignada monopólicamente la región norte del país, me ha desafectado de sus servicios de telefonía e Internet (Arnet Banda-Ancha) desde el día 2 de diciembre de 2009, y no ha hecho absolutamente nada por resarcir mi situación. Esto sin hablar del pésimo servicio que presta su subsidiaria de telefonía móvil, Personal, que por el más mínimo desperfecto eléctrico (el caso DPEC es tema para otro artículo), interfiere periodicamente en la irradiacion su señal, dejando a todos sus usuarios en el más absoluto abandono, o sino en la extorsión de los precios de roaming internacional, ya que casi inmediatamente el aparato móvil se conecta a través de servidores de señal brasileños (ya que estamos en frontera) lo cual representa un amargo dolor de bolsillo a la hora de hacer uso de sus funciones.
Movistar, como todos sabemos la compañía de telefonía móvil de Telefónica, puede usar indistintamente su señal como la de Personal. No así esta última, que sólo capta su propia señal. Ahora, ¿hay ser humano que le haga entender esto a los operadores de Atención al Cliente de esta empresa? Porque según ellos, y no descreo, Personal tendría que poder ocupar la señal de Movistar indistintamente, pero quien sabe por qué fechoría de la lógica comunicacional, en mi pueblo, no es así. O sea, cuando Movistar interrumpe su servicio (cosa inusual, pero que puede suceder) emplea con toda tranquilidad la señal de la otra prestadora, mientras que cuando Personal interrumpe su servicio (cosa de casi todos los días), hay que conformarse con TIM Brasil, o "Solo emergencia".
Hace alrededor de 5 años se jubiló el último técnico que operaba en la central de teléfonos de mi pueblo. Por consiguiente, todo trámite de reparación, revisión, instalación, etc., de líneas, debe esperar prudentemente la llegada del técnico enviado generalmente de Paso de los Libres u otra urbe cercana.
En Alvear, mi ciudad, si no me equivoco desde 1987, comenzó a funcionar el telediscado automático, producto de la gestión de una cooperativa local. Todos los números comenzaban con 70- y tres números más, y la característica de la zona era 0772. A partir de 1999 con toda la reforma en materia telefónica, los 8 dígitos de un número telefónico pasaron a ser 10, un 3 más en la característica, y otro dígito en el número propiamente dicho (generalmente un 4), es decir, pasamos a ser 03772 470- etc… La Cruz, por ejemplo, es 03772 491-… y en Paso de los Libres hay 421- 422- 423-, etc…
¿Qué paso el año pasado en Alvear? Pasamos a tener, además, 471-!!! Quizás para la mayoría sea una estupidez, pero para mí, un romántico del patriotismo y el progreso, es un avance sumamente significativo! Más aún por el hecho de que La Cruz no tiene 492-. (que le voy a hacer… me puede!)
Esta vilipendiada compañía, dueña absoluta del mercado en todo el norte argentino, hoy en día, al menos en mi pueblo, su servicio se ha deteriorado sistemáticamente, más que nada en cuanto al mantenimiento y soporte. ¿Tan poco rentables somos? Y si lo fueramos, ¿Quién se encarga de regular que se presten todos los "servicios básicos" del siglo XXI? Me refiero al interior, porque como todos sabemos, Buenos Aires es otra cosa (defensa al consumidor está en todos lados, ¿pero atiende en...?).
Por ejemplo, cuando sucedieron aquellos fatídicos cuatro días consecutivos sin energía eléctrica, allá por enero del 2007 (¿otra vez la DPEC? Déjà vu…), al cuarto día precisamente, el pueblo se despertó sin tono. Las baterías de auxilio que proporcionaban la energía a la central de teléfonos, se agotó. Recuerdo inclusive que ese día a la mañana, un viernes, a nosotros nos tocaron dos horas de luz por primera vez, ya que la estaban distribuyendo por sectores. Entonces prendo mi PC, mi antigua Pentium MMX, para conectarme a Internet vía Dial-Up (lujo de unos pocos por esos tiempos) para enviar fotos del piquete en el acceso al pueblo por Ruta Nac. 14 a los "medios" de la capital, no pude hacerlo; no había línea. Bueno, dentro de todo es perdonable, era un hecho que escapaba a sus responsabilidades, sin embargo pudieron haber, por ejemplo, traído un generador para prevenir esa situación. ¿Pueden imaginarse en plena era digital, un pueblo de casi 10.000 habitantes sin luz, teléfono, celular? Gracias a Dios el agua depende de nosotros mismos, lo que la mantiene aún al servicio como el mejor en su rubro en la provincia. No quiero ni pensar cómo se desarrollaría una situacion similar en Caballito, Flores o Belgrano, o en Morón, San Justo o Avellaneda; el mundo viéndolo por TV y la presidente refiriendose al tema.
En Alvear se ofrecen servicios de Banda-Ancha de 1 y 3 megas, obviamente, sólo Arnet. ¿Desde cuando tenemos esta prestación? Bueno, Dial-Up desde el 2004, servicio que se saturó practicamente por completo ya cerca del 2007; la velocidad de conexión era insostenible. Hasta que, una chispa de esperanza se vislumbró en el pueblo, bah, una chispa, de un poco más que esperanza, calórica también, pues un grupo de "vándalos" presuntamente adolescentes y oportunamente "anónimos", ingreso a la Central de Telecom, en calle Hermanos Gomes entre 9 de Julio y Belgrano, y encendieron los equipos... Los encendieron con fósforos o encendedores, me refiero. El tema es que los equipos quedaron inutilizados, y ante la situación, la compañía debió sustituirlos por unos nuevos, los cuales brindaron la capacidad técnica de ofrecer la tan ansiada Banda-Ancha.
Mientras algunos tecnópatas fantaseaban con erigir un monumento al "vándalo desconocido" (me incluyo entre los partidarios), otros más paranóicos sospechaban con la posibilidad de que la misma empresa había creado el circo del acto delictivo para justificar la modernización de la Central. De todos modos, con lo que el avance significó, con las nuevas oportunidades que surgieron, creo que todos coincidimos en que el fin había justificado los medios, es decir, si no hubiera sucedido así, si es que realmente sucedió así, quien sabe cuando estariamos conectados dignamente a la red de redes. Es decir, es un logro a medias, así lo considero yo al menos. Esto ocurrió allá por septiembre u octubre del 2008, no recuerdo exactamente.
Para ir cerrando este ovillo de redundantes argumentos contra la Multinacional Italiana, les cuento que el día 2 de diciembre del año pasado, una tormenta de vientos realmente fuertes, a los que algunos le atribuyeron la categoría de tornado, hizo algunos graves desastres en mi pueblo.
En plena media mañana, a eso de las 9:30 AM, sorprendió a la rutina citadina este fenómeno climatológico que, entre otros daños, se llevó el techo de la dirección de la Escuela Nº 123, unos cuantos eucalyptus en la Escuela Agrotécnica, el portón de chapa de la principal ferretería por calle Belgrano, algunos techos de casas particulares, y otros tantos postes y cableado de las líneas de luz (basta che, no viene al caso), de TV por cable y de… Teléfono. Sin mencionar el "susto", por supuesto. Desde esa fecha aún permanece un poste maestro de Telecom, de más de 5 metros, inclinado en la plazoleta Isaco Abitbol sobre la vereda de la calle Hermanos Gomes, el cual fue apuntalado por un vecino mientras ocurría la caída, en medio de la tormenta. La estructura maderera, se descogolló precisamente en la base, intersección con el suelo, lo que en agronomía se llamaría Damping-off (no se si estará del todo correcta la aplicación de este término, pero es que me recuerda mucho a mi escuela). Desde ese momento, un buen porcentaje de usuarios ha caído en la desgracia de la incomunicación. En el caso de mi familia, como seguramente en el de muchos otros, acarrea serios perjuicios económicos, ya que el teléfono es esencial para el uso laboral. Sin embargo, y a causa de que los últimos tres meses del pasado año fueron significativamente tormentosos (climáticamente hablando), he oído de usuarios que no cuentan con el servicio desde el día 19 de noviembre, y algunos quizás desde antes.
Así es entonces, como de una forma o de otra, la sucesión de hechos y el acumulamiento de rencores, me han llevado a ponerme de acuerdo en algo con este gobierno, maldita sea. Y gracias a su dedicada campaña de confrontamiento, su pedagógica incitación a la diferenciación de "clases", de ideologías y de amores, me he contaminado con la bronca, el odio y la "necesidad" de resarcimiento moral, por la desdichada situación de precariedad comunicacional que sufrimos los usuarios de este nefasto grupo económico que nos ata a sus gustos y placeres, al generarnos necesidades imposibles de sustituir o complacer, para con productos que hasta hace unos años no sabíamos que necesitabamos. Que asco, ya me parezco a un ave negra… Es que los malos sentimientos siempre son buenos abonos para los textos profundos.
Ahora, no quisiera pensar que producto de su "persecución" para con estos pobrecitos ejecutivos, técnicos y sobre todo operadores de atención a clientes, los mismos se encuentren desilucionados, se sientan desprotegidos por esta patria, y desanimados para ejecutar sus tareas, entre otras por ejemplo, arreglar mi línea. Mmm... Veremos que sucede...
Hasta el próximo, gracias por la compañía…
PD: Esto lo escribí y publiqué desde mi celular. Sólo para recordarles, no tengo Internet, ¿ya les conté eso?
BlackBerry® de Personal, tu mundo en tus manos.
13 diciembre 2009
Y ahí se lo llevaban los pata negra, derecho para la jaula. Por más
que gritara no podía hacer nada, es por eso que directamente no gritó.
Lo subieron a la camioneta con lucecitas en el techo y se marcharon.
Al llegar a la comisaría, lo interpelan para que comience a hablar,
pero él se niega. Persuasión tras otra se suceden, pero él está mudo,
permanece así, y según el médico que acaba de llegar, lo es desde su
nacimiento. Quizás por eso no había gritado.
Se hace presente el comisario, don Faustino Colheira, eran eso de
las cuatro de la tarde, calor sofocante, un poco inusual por ser
mediados de julio. Solicita explicaciones al cabo primero Jalante,
quien por esos momentos se encontraba ocupado.
-¡Jalante! Explíqueme que sucede – grita el comisario.
Al poco rato se escucha el sonido del agua cayendo y girando en
sentido horario, y un peculiar aroma se asoma al despacho principal.
Sale Jalante del sanitario, y en seguida estornuda por fuerte olor a
tabaco del cigarro que había prendido el comisario.
-Disculpe Jalante, es que usted sabe que cuando me pongo nervioso
sólo esto me calma.
-No hay problema mi comisario, ¿todo bien?
-No cabo, no está todo bien. ¿Cómo va a estar todo bien si tenemos
un detenido en día de elecciones?
-Y sí comisario, qué se le va a hacer, siempre hay vivos.
-Eh... Y dígame, causa de la detención.
-¿Explicación técnica o de fácil comprensión?
-Fácil nomás...
-Torpeza.
Resulta que el detenido, el mudito este, es un conocido personaje
del pueblo vecino, un insano que vaga por las calles y suele revisar
las cajas de los medidores de luz de las casas. Por aquellas tramoyas
de la política, se lo había domiciliado acá y los punteros del Frente
"Queremos Más" lo habían llevado a votar.
Ese año, el viejo líder del Partido Unido decidía, después de más
de dos décadas alejado del ámbito político, volcarse nuevamente con
aspiraciones a la intendencia. Se armó el "Frente Queremos Más", al
que todo el mundo le encontraba una segunda connotación. Inclusive el
lema que llevaba su campaña, que era "Vuelve Marcelo", muchos lo
habían transformado en "Devuelve Marcelo". El otro candidato era el
actual viceintendente, el rengo "Tato" Méndez, del "Partido
Liberación", y francamente, a pesar de la ironía, era el que mejor
andaba.
-¿Y entonces? ¿Qué es lo que hizo este loco para que me lo traigan
acá? – pregunta ofuscado el comisario.
-Se le cayó el sobre – responde airado el Cabo primero.
-¿Y por eso nomás? Si se abrió y se vio la boleta, lo hubieran
hecho pasar por voto cantado y listo.
-Pero no comisario, porque él ya había votado.
-No me tome el pelo, ¿Qué sobre se le cayó si ya había votado?
-El que le entregaron en la mesa.
-¿Qué mierda?
-Mire, le explico...
-¿Qué me tiene que explicar?
-El enjuague que están haciendo, uno de los presidentes de mesa
dice que descubrió cómo funciona.
-¿Quién? ¿Cómo descubrió?
-El director de la escuela, estaba en la mesa dos. Se dio cuenta
porque dice que en las elecciones del mes pasado, las de diputados,
aparecieron unos sobres que no eran legales.
-Ahjá... a ver, ¿Cómo es el asunto?
-Le cuento –y entra a relatarle el cómo-:
Resulta que entra a votar un puntero del partido. Trae consigo un
sobre común y corriente, de los que se compran en la librería. Hace el
trámite correspondiente en la mesa electoral, es decir, entrega su
documento y recibe un sobre oficial. Entra al cuarto oscuro y una vez
allí, envés de poner la boleta dentro del sobre que corresponde, lo
hace en el trucho, que tiene inclusive unos garabatos simulando
firmas. Sale del cuarto oscuro y en un intrépido movimiento inserta el
sobre ilegal, guardándose el oficial. Una vez afuera del local de
votación, llama a uno de sus compadres o comadres, partidarios, les
entrega el sobre oficial con su boleta adentro y ya cerrado.
-¿Me va siguiendo comisario?
-Eh... sí. ¿Y de qué le sirve hacer eso?
-Bueno, sigo –continúa Jalante con un suspiro-:
El votante llega a la mesa -siempre que sea la misma en donde votó
el puntero- y entra al cuarto oscuro normalmente. Allí permanece un
rato, se guarda bien el nuevo sobre que le acaban de dar, y saca el
que traía él, el que le había dado afuera su puntero; entonces sale
del cuarto y coloca ese en la urna. Cuando se va, entrega el nuevo
sobre vacío y recibe la recompensa: $50,00 o una caja de comida, lo
que sea. De esa forma, el partido está seguro de contar con ese voto.
Entregándole un nuevo sobre vacío al puntero, el votante certifica que
sufragó el sobre ya cerrado que éste le había entregado, y la cadena
continúa quien sabe con cuantos más.
-¿Qué mejor boca de urna, no cierto cabo?
-Así es comisario, lamentablemente. Pero se enviciaron tanto que
hasta lo mandaron al loquito, y ahí les pifió el plan.
-¿Y qué dice que hagamos ahora?
-Y eso lo tendría que decidir la gente de la junta electoral,
quizás tengan que anular los comicios, todo un despelote se va a
armar. Nosotros mientras tanto sólo podemos retener al hombre éste.
-Sí che, se aprovechan del pueblo chico... Salga afuera por favor
Jalante, que me quiero terminar este charuto, a ver si así se me
aclara el pensamiento.
-¿Mi comisario?
-Dígame Jalante –en tono cansado-.
-Estos del frente del fraude igual no van a ganar, ya se sabía de
antemano. A lo sumo lo que pueden ganar es un concejal más. ¿Y si lo
dejamos aquí nomás esto?
-Es triste lo que me dice Jalante; ciertamente triste, y
tristemente cierto. Aparte sabe el quilombo en el que nos van a
enredar por romperle las pelotas a estos mafiosos desgraciados, encima
el candidato a gobernador de ellos parece que gana nomás. A mi me
queda poco hilo acá en la fuerza, al pedo perder mi carrera por algo
tan pavo. Más vale sí.
-Y sí comisario, es triste, pero es lo que hay. Total, de estos hay
para rato –haciendo un gesto en el aire con su mano, como si estuviera
expulsando algo-.
-Sí, el tema es que la gente que vio va a decir que la policía…
-…que la policía no hace nada –robandole las palabras el cabo-. No
ha de ser la primera vez que lo dicen. Ya está.
Sutil método que sacudió el monótono trámite en el municipio. Cosas
que seguramente aprendieron en el extranjero, es decir, más allá del
río y del bañado, los límites del pueblito. Algunos dicen que seguro
el porteñito que apareció de colado en la campaña fue el que tiró la
idea, no es el culpable de que la hayan agarrado en el aire. Un viejo
caudillo dijo una vez que con la democracia se come, se cura y se
educa; se olvidó de aclarar lo bien que la pasan algunos demócratas.
Al final, el detenido, fue absuelto sin prestar declaraciones.
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Enviado desde mi dispositivo móvil
26 noviembre 2009
| Miranda Cesar |
Nació en Alvear (Corrientes) el 12 de Octubre de 1922. |
26 octubre 2009
Qué tonto nuestro intendente...
- ¿Vo' Podé creé Cacho?
- ¿Qué pasó ahora che Julio?
- Y este nuestro intendente pue, no se de donde saca las idea', no se quién le enseñó a hacé politica...
- ¿Por qué decí voh?
- Y fijate: primero hace campaña, todo, con Arturo. En las elecciones de Junio vamo' a decí que ganan, angaú nomá, porque eran nacionale'.
- Ehh... ¿Y qué tiene?
- Y que despué hizo inauguracione' de obra por todo' lado', perforacione' en lah chacra, que vino el gobernador y todo... Calle', edificio', planta de cloaca', alumbrado, la estatua de la virgen esa en la salida...
- Bueno, pero decime, ¿Tá mal eso? Aparte era época de campaña, todo' loh político hacen lo mismo.
- ¡Y sí pue! En campaña más vale. Pero que ahora ya ganó, le votaron un montón de gente', y encima sacó 5 de los 7 concejale'.
- Y entonce decime pué de una vé, qué é lo que te molesta.
- Que despué de ganá... ¡Sigue haciendo lah cosa'! Ahora ya ta arreglando l'afalto, ¿viteh?
- Enserio, ¿no? Quién sabe che...
- Eh... É raro... Por eso é que te digo, ¿Dónde habrá aprendido este, no?
© 2009 DIEGO PETRUSZYNSKI
28 septiembre 2009

